Atena, el arte de superarse

Sigue leyendo

Anuncios

Arantxa Garatea, directora gerente de Atena: “Lo más gratificante es ver que los alumnos vienen cada día con una sonrisa”

SARA ESCALANTE VÁZQUEZ.- Arantxa Garatea es la directora gerente de Fundación Atena. Esta pamplonesa lleva más de 20 años, 23 concretamente, trabajando el arte con personas con discapacidad. Su profesión de psicopedagoga y sus años de experiencia le han llevado a ocupar desde el año 2004 el puesto de directora, el cual asume con mucha responsabilidad. Defiende y ensalza Atena allá donde vaya y es que se siente muy orgullosa “de los chicos y del trabajo que realizamos todo el equipo”. Una directora que se muestra muy cercana con alumnos, padres y profesores y a la que todos respetan y adoran.

  • “Nosotros atendemos todas las necesidades que ellos nos manifiestan pero lo que me gratifica es que sientan que lo que hacen tiene un valor”
  • “Me siento muy querida y respetada por los alumnos de Atena”
La directora gerente de Atena, Arantxa Garatea, se muestra muy orgullosa del trabajo que realiza la Fundación y valora el "esfuerzo de todos". Fotografía: C.E

La directora gerente de Atena, Arantxa Garatea, se muestra muy orgullosa del trabajo que realiza la Fundación y valora el “esfuerzo de todos”. Fotografía: C.E

¿Cómo llegaste a trabajar en Fundación Atena?

Yo venía de una fundación anterior en la que también se trabajaba a través del arte. Esa fundación estaba en Madrid y se llamaba “Psico Ballet María León”.  Cuando se terminó el trabajo, una delegación de Pamplona decidió continuarlo en el año 2001. En un principio yo era la psicopedagoga de la escuela y a partir de 2004 ya empecé con las labores de dirección.

¿Cómo definirías tu labor en la Fundación?

Soy la persona referente en cuanto al equipo en Atena. Yo coordino  y organizo el trabajo. También soy el nexo de unión entre la Junta de Patronos de la Fundación y el equipo que trabaja en la escuela. Yo me encargo de todo lo que tiene que ver con Atena, como escuela, como fundación como compañía… En definitiva, mi labor consiste en que todo salga adelante y representar a Atena allá donde vaya.

¿Qué supone para ti a nivel personal ser la directora?

Supone mucha responsabilidad porque yo soy la encargada de dejar siempre bien a la Fundación. Trato de ensalzarla porque hay mucho trabajo por detrás.  Aquí todo es importante, desde el personal de limpieza hasta profesores, secretaría….El trabajo de todos es fundamental y entre todos conseguimos que Atena sea lo que es.

¿Cómo es la relación con el resto de profesionales que trabajan en la escuela?

Yo soy una más. A veces tengo que tomar decisiones o plantear cosas diferentes por mi puesto. Pero todo el mundo puede plantear sus necesidades para su puesto de trabajo. Intento respetar el trabajo de todos y sus exigencias, pero sí que soy la parte que marca las directrices. Respecto al trato hay bastante soltura. Me siento muy respetada y acompañada, el ambiente es bueno y nos reímos mucho. Atena funciona por varias razones y una de ellas es que hay un grupo de personas que creemos en el proyecto y que peleamos porque salga adelante trabajando juntos.

¿Qué es lo más gratificante para ti?

Lo más gratificante es ver cómo cada día los alumnos vienen con una sonrisa. Nosotros atendemos todas las necesidades que ellos nos manifiestan pero lo que me gratifica es que sientan que lo que hacen tiene un valor. Su autoestima se eleva porque hacen arte, y arte es sentirse bello,  exponer tu trabajo y comunicarte a través del cuerpo. En algunos casos, lo que hacen lo va a ver alguien que lo va a valorar y lo va a reconocer. Les hace sentir como personas capaces y útiles. No tendría razón de ser el que nosotros existamos y la gente no venga contenta. Uno de nuestros objetivos es que disfruten con lo que están haciendo y que aprendan.

¿Cómo es tu trato con los alumnos?

Soy como esa persona a la que conocen de toda la vida. Me siento muy querida y respetada por los alumnos. Ellos me tienen mucho respeto y a veces el que yo les diga algo se lo toman con un valor diferente porque saben que no les miento. Creo que les doy mucha seguridad, soy como la “figura maternal” de Atena. Yo no les engaño y si algo no me gusta lo digo y cuando hay que poner orden lo pongo. También, siempre intento reforzarles y motivarles para que continúen aprendiendo.

La directora gerente de Atena, Arantxa Garatea, es entrevistada por Navarra Televisión el día del estreno de la obra "Despertando el ayer". Fotografía: C.E

La directora gerente de Atena, Arantxa Garatea, es entrevistada por Navarra Televisión el día del estreno de la obra “Despertando el ayer”. Fotografía: C.E

¿Qué crees que tiene Atena que no tienen otras fundaciones?

Nuestra forma de trabajar y de tratar a las personas. A todos los que vienen aquí les tratamos de igual a igual. Somos un equipo que tenemos un fin y compartimos la misma filosofía de trabajo. Llegamos a conocer muy  bien a las personas, siempre tenemos ganas de aprender y cambiar cosas, enfocamos hacia la mejora continua, tenemos una Junta de Patronos que son familiares de las personas a las que atendemos…En definitiva, todos tenemos un fin común. Trabajamos desde el arte que es pasión, fuerza, saber…Eso al final hace que no se den cuenta de todo lo que están aprendiendo utilizando un medio diferente y un medio que a ellos les gusta. Nosotros valoramos mucho el trabajo y eso se lo transmitimos. También, quisiera destacar que aunque lo más importante de Atena no es la compañía de teatro “Pasos de integración”, porque todo es igual de importante, que 25 personas se suban a un escenario y representen a todos los que hay detrás nos hace diferentes porque significa que creemos en ellos.

¿Qué se llevan los alumnos de Atena?

Yo creo que se llevan seguridad en sí mismos, aceptación de su discapacidad y elevan su autoestima porque a través del arte ensalzamos la belleza en personas que igual tienen el físico más complicado. Mejoran la comunicación aunque no sea verbal porque se hacen entender a través del arte que es un vehículo de comunicación. Mejoran físicamente porque hay un trabajo que les exige algo en cada una de las materias. Se trabaja la memoria cuando se hacen secuencias, se trabaja el respeto cuando tienen que observar al otro compañero y aplaudir su trabajo, se trabaja la espera porque hay que aprender que primero trabaja uno, se trabajan la observación, la concentración, la disciplina… Se les da la opción de que expresen sus necesidades y  se trabaja mucho la autonomía personal como el vestido y el lavado.

Los padres de los alumnos valorarán el trabajo , ¿cómo es el trato con ellos?

Es fantástico y muy cercano. Hay familias que llevan muchísimos años en la Fundación y hemos establecido una relación de cariño. Nos respetan mucho porque confían en nuestro trabajo. Las valoraciones suelen ser altísimas en las encuestas de satisfacción y hay muy pocas críticas. Cuando nos comunican alguna sugerencia intentamos incorporarla y en caso de que no sea posible les explicamos el porqué. Siempre hay agradecimiento por lo felices que vienen, les sirve mucho lo que aprender para comunicarse en casa… No tenemos problemas con las familias, incluso hemos tenido dificultades económicas y hemos recibido un apoyo incondicional de todos.

Si tuvieses que definir con una palabra Atena, ¿cuál sería?

Esfuerzo. Atena es una superviviente porque hemos pasado por todo tipo de momentos, buenos y no tan buenos. Está muy bien asentada y eso hace que volvamos a sobrevivir.  Hay mucho esfuerzo por parte de todos: del alumnado porque se esfuerzan por hacerlo bien, de las familias a nivel de horarios y económico y de los profesionales por llegar a todo y tener esa mira de la mejora continúa trabajando desde la ética. No quería olvidarme tampoco de la Junta de Patronos porque también hace su esfuerzo y supone para nosotros ese marco legal y político que nos permite seguir. Para terminar me gustaría añadir que estoy muy agradecida a los chicos y chicas, a sus familias, a mi equipo y a la Junta por seguir confiando en mí.

Colabora con 1 euro al mes con Atena y visita su página de FacebookTwitter

Pintando sonrisas

SARA ESCALANTE VÁZQUEZ.- Mientras la canción de “80 días son” suena de fondo en la clase 1 de la Fundación Atena, la profesora Begoña Aranguren, la estudiante en prácticas, Ainhoa, y la voluntaria de la Universidad de Navarra, Iranzu, trabajan la pintura con los cuatro alumnos del grupo Arrosadia. “Normalmente están más, son unos 7” explica María Lasarte, que está presente en algunos momentos de la clase.

El grupo Arrosadía son alumnos de 8 a 9 años, que cada martes y miércoles acuden a Atena para trabajar la música, la  danza, el teatro y el maquillaje. A pesar de ser de los más pequeños, no suelen dar mucho trabajo. Miguel es el más travieso de ellos. Durante la clase se escapa en busca de la profesora María para hacer el pato y la paloma.

Durante los más de cuarenta minutos de sesión, los alumnos trabajan directamente con la pintura. Una tela grande cubre el suelo sobre el que se sientan los pequeños y las profesoras. Sobre ella también hay varios botes grandes de diferentes pinturas de colores como el verde o el morado que hacen que los alumnos busquen experimentar con distintas mezclas. Se echan la pintura en las piernas y se divierten mezclando diferentes colores en su piel. Los pequeños disfrutan haciendo de sus extremidades un pequeño lienzo sobre el que crear e imaginar. Además, juegan con esponjas que les permiten crear formas más curiosas y divertidas sobre sus piernas.

La profesora de Atena, Begoña Aranguren ayuda a los más pequeños a jugar con la pintura. C.E

La profesora de Atena, Begoña Aranguren, y la voluntaria, Ainhoa, ayudan a los más pequeños a jugar con la pintura. Fotografía: C.E

Begoña demuestra su paciencia sujetándoles los botes de pintura y animándoles continuamente a que no se vuelquen toda la pintura en un mismo lado. Ainhoa,  que estudia primero de Animación Sociocultural y está de prácticas hasta junio, les acompaña al lavabo de la clase a enjuagarse, y les lava las piernas con la esponja. Iranzu, la otra voluntaria, también muestra su buena mano con los pequeños. Tres chicas que tratan con dulzura y delicadeza a unos niños que disfrutan con sus creaciones.

Al finalizar la clase, y como no podía ser de otra manera, los niños tienen su cuerpo lleno de pintura. Por ello, la profesora y las voluntarias son las encargadas de ayudarles en la limpieza. Primero con unas toallitas les quitan el máximo posible y luego, acuden al lavabo de la clase que se encuentra escondido detrás del espejo, y allí les lavan con agua y jabón.

Los pequeños se lo pasan en grande en las clases de pintura empleando su cuerpo como lienzo. C.E

Los pequeños se lo pasan en grande en las clases de pintura empleando su cuerpo como lienzo. Fotografía: C.E

Al finalizar la sesión y una vez eliminados los rastros de pintura de su cuerpo, los niños salen encantados de la clase y con sus sonrisas se marchan al vestuario para cambiarse. A la salida los padres esperan en la entrada de la Fundación para recoger a sus hijos.

Colabora con 1 euro al mes con Atena y visita su página de Facebook y Twitter

Iosune Urralburu: “El trabajo en Fundación Atena es muy gratificante”

SARA ESCALANTE VÁZQUEZ.- Iosune Urralburu es profesora de teatro y maquillaje en Fundación Atena. Confiesa que siempre le ha llamado la atención poder ayudar en el mundo de la discapacidad. Su llegada a la Fundación fue por casualidad. Tras realizar un FP, Atena fue el centro al que debía acudir para realizar las prácticas. Tras finalizarlas, recibió la oferta de seguir trabajando con ellos y sin dudarlo aceptó. Hoy, nueve años después, continua igual de feliz enseñando a los alumnos que acuden día a día a superarse. La palabra más pronunciada por Iosune a la hora de hablar de su trabajo es “gratificante”.

  • “Las personas con discapacidad son capaces de hacer todo”
  • “Lo que más me llena es que son muy trabajadores”
  • “El trabajo es muy alegre, te ríes mucho con ellos” 

 

¿Cómo definirías tu trabajo?

Es un trabajo divertido. Nunca sabes lo que va a pasar porque depende de ellos, de cómo vengan y cómo estén. Es un trabajo que no es cotidiano, todos los días es diferente.

¿Qué es lo que más te gusta?

Ellos son lo que más me gustan.

¿Cómo es tu trato con los alumnos?

Es un poco de todo. Un tira y afloja. Con los pequeños hay que estar más encima porque son más rebeldes. Los mayores son más autónomos y con ellos es todo más distendido.

¿Qué te enseñan a ti tus alumnos?

Ellos son muy creativos. Probablemente se les ocurren cosas que a mí no.

¿Qué dirías a la gente que cree que las personas con discapacidad no pueden realizar las actividades que hacéis en Atena?

Que están equivocados. Las personas con discapacidad son capaces de hacer de todo. No tienen discapacidad sino que tienen otras capacidades que hay que desarrollar como cualquier otra persona. Lo que pasa es que necesitan más tiempo. Pueden llegar a hacer de todo.

¿Qué dirías a las personas que pueden estar interesadas en acudir a Atena?

Que es una escuela formativa en la que trabajamos lo pedagógico a través del arte. Ellos se divierten y aprenden. Les sirve mucho porque trabajamos desde habilidades sociales hasta formas de comportamiento, recursos y todo tipo de cosas que les puedan servir para el día a día. Todo lo aprenden de manera divertida.

¿Qué hacen tus alumnos en clase de maquillaje?

Depende de las edades. Los más pequeños utilizan más el cuerpo, las manos, sienten las texturas de la pintura y también las de diferentes materiales como esponjas, pinceles…

Además, realizan collages que luego pueden añadir al dibujo. Por otro lado, con los más mayores hacemos trabajos más complicados como el body painting sobre autores y obras y luego caracterizaciones con postizos, látex y demás.

¿Qué capacidades mejoran tus alumnos en clase?

Mejoran mucho en el control óculo-manual. Les ayuda mucho el empleo del pincel, el no salirse de la línea y los contornos. Aprenden también a trabajar enfrente del espejo. Allí se pintan y realizan cosas que normalmente son bastante complicadas para ellos. En las clases trabajan mucho también la concentración, la sensibilidad y la creatividad.

¿Qué dificultades has encontrado a la hora de trabajar con personas con discapacidad?

Para mí no son dificultades. Más que dificultades son adaptaciones. Todo hay que adaptarlo y todas las actividades lo están para cada uno de ellos. Nosotros observamos y decidimos qué le viene mejor a cada uno.

A ti como profesora, ¿qué es lo que más te llena?

Lo que más me llena es que son muy trabajadores y todo les gusta. No hay nada a lo que ellos se nieguen o puedan decir algo malo. Siempre quieren hacer de todo, quieren aprender y están dispuestos a hacer cualquier cosa. Es muy gratificante.

¿Y como persona?

Me llena el trabajo en sí. Todo es muy alegre y te ríes mucho con ellos. También son muy cariñosos y siempre quieren trabajar y aprender cosas nuevas.

Colabora con 1 euro al mes con Atena y visita su página de Facebook y Twitter